Diseño, ergonomía y construcción
Los Edifier R1280T tienen ese aire clásico de monitores de estantería: caja de madera (MDF con acabado en vinilo símil madera) y rejillas de tela frontales desmontables que les dan un toque más de salón que de escritorio gamer. Se notan bien construidos y con peso, lo que ayuda a que no bailen con los graves. Un detalle muy cómodo es que los controles de volumen, graves y agudos están en el lateral del altavoz derecho, a mano, sin depender de mando ni software.
Rendimiento real y experiencia de uso
En nuestras pruebas diarias, los Edifier R1280T cumplen de sobra para escritorio: sonido equilibrado y agradable tanto para trabajar con música de fondo como para ver series o jugar. Al ser un 2.0 sin subwoofer, el grave es correcto y bien definido, pero no esperes el pegada de un sistema 2.1 con bajo dedicado; para eso tocaría sumar un subwoofer. Donde brillan es en medios y agudos, claros y sin estridencias. Y poder ajustar graves y agudos a mano desde el lateral es un lujo que se agradece para adaptarlos a tu mesa.